Biografia de Tales, Biografía de Anaximandro, Biografía de Demócrito, Biografía de Heraclito, Biografia de Empédocles, Biografia de Pitagoras
Antología de textos de filósofos presocráticos. Revista atmósfera. N° 3. Buenos Aires, diciembre 2007.
Biografías
Tales: No dejó nada escrito. En Aristóteles está la fuente de su doctrina. Predijo eclipses. Nació en Mileto, a principios del año 600 antes de nuestra era. Eclipses de sol y de luna.
Buscador viajero, recorrió el Asia, Fenicia y Egipto. Se conectó a sacerdotes y sabios.
El principio del universo material es el Agua.
Dios es la inteligencia que todo lo formó desde ahí.
Anaximandro:: Inventó el Reloj de Sol. Dibujó el primer mapa. Estudió los fenómenos que se expresan en la atmósfera. El movimiento de los astros. Nació en Mileto, en la alborada del año –600. En el principio, los cuatro elementos estaban confusamente mezclados. Caos. Pero el Calor se movió hacia fuera, separándose de lo Frío. Desde esta dualidad de opuestos, nace el Cosmos. Desde lo seco hasta lo húmedo.
Expansión y contracción. Todo vuelve al elemento de origen.
Demócrito: Nacido en Abdera (Tracia) alrededor del -460 y esfumado aprox. en el -370. Formuló la primera teoría atómica, escribió sobre ética y propuso la felicidad. Llegó hasta tierras persas, indias y egipcias. Compartió su mente con sabios, magos y astrólogos. Partículas que giran, que se mueven en el vacío, se unen formando cuerpos, chocan... mientras la muerte no es inherente a ellas, sino del flujo y reflujo de la vida.
Cuerpos que logran la felicidad –el bien supremo– a través de la moderación, la tranquilidad y la liberación de los miedos.
Heráclito: Alias El Oscuro. El fuego y la guerra, en permanente movida... Gestos que chocan a partir de máximas y sentencias que ponen al hombre cara a cara consigo mismo.
Floreció alrededor del año 500 de la era antigua, en Efeso. Fuego que representa al espíritu en constante devenir, atravesando universos contradictorios y complejos. Y una guerra en la que salir vivo significa haber aprendido la lección.
Empédocles: Germinó al promediar el siglo -V. El centro de una de las tantas redes del conocimiento antiguo de la naturaleza. A través de la poesía, expresa la sabia tradición jónica. Fuego, éter, agua y tierra, elementos que combinados son las raíces de todo lo que existe. Que en Amistad se unen, y en Discordia se expanden. El pulso natural, hasta del artificio también. “Planes de estrechas miras/ van esparcidos por los miembros de los mortales/ y los asaltan de repente/ mil temerosos males/ embotadores de la mente”.
Pitágoras: No dejó pensamiento escrito. Inspiró un lúcido movimiento en el que se mezclan ciencia, mística, religión y política, al que se llamó Idealismo filosófico. Samos es el lugar de su aparición. A comienzos del siglo -V. A la sustancia original que buscaban los Milesios, Pitágoras opone un principio ideal: el número.
Se le atribuye una intención política, vaya a saber de qué palo... aunque Dios sea matemática, y una banda de discípulos inflamables quiera erigir esto como base para una nueva cultura, que es la que sigue hasta hoy.