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Atmósfera
Revista de Poesía
N° 3 - Buenos Aires
Enero 2008

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Jenófanes. Elegías (fragmentos) Filósofo presocr&tico. Revista atmósfera. N° 3. Buenos Aires, diciembre 2007.

Jenófanes

Elegías I

Citado por Ateneo

Pues ahora el piso está limpio y también las manos y las cosas. Alguien coloca las guirnaldas tejidas sobre nuestras cabezas; otro nos ofrece la mirra perfumada en una fuente. El cántaro de la mezcla, permanece lleno de alegría y aún otro vino suave y fragante como las flores está listo en las jarras, el que promete no faltarnos nunca. En el medio, el incienso exhala su esencia sagrada, y hay agua fresca y pura. Panes dorados yacen a nuestro alcance y la magnífica mesa está repleta de queso y miel. El altar, en el centro, aparece adornado con flores alrededor en tanto el canto y la fiesta llenan la casa.
Mas, ante todo, es necesario que los hombres satisfechos alaben a los dioses con mitos piadosos y palabras puras. Pero después que han ofrendado sus libaciones y dirigido las plegarias a fin de obtener la fuerza para realizar lo justo –pues en ello reside el primer deber– no es una falta para el hombre beber con exceso, siempre que sea capaz de volver a su casa por sus propios medios si no se halla abrumado por los años. Entre los hombres, empero, merece elogios aquél que luego de haber bebido, preserva la nobleza así como la memoria y el empeño por la virtud, de modo que él no cantará los combates de los titanes, gigantes o centauros –invenciones de los antiguos– ni las turbulentas guerras civiles en cuyos relatos no hay nada útil; mas pensar siempre respetuosamente de los dioses; eso es lo noble.

Elegía III

Citada por Ateneo

Después de haber aprendido de los lidios maneras afeminadas, y en tanto estuvieron libres de la odiosa tiranía, solían reunirse en el ágora en número de un millar con sus vestimentas teñidas de púrpura, ostentosos y vanos, con sus bien peinadas cabelleras, a la vez que exhalaban el aroma de sus perfumes artificiales.

Sobre la naturaleza. Fragmento 38

Si dios no hubiese creado la amarillenta miel los higos resultarían más dulces de lo que ellos ahora nos parecen.

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