You need to upgrade your Flash Player
Atmósfera
Revista de Poesía
N° 3 - Buenos Aires
Enero 2008

parmenides, filosofos presocraticos, filosofia griega, filosofia, presocraticos, poema de parmenides, poesia griega, poesia antigua, poema fenomenologico, la diosa, filosofia antigua, griegos antiguos, textos de filosofia, grecia filosofia, poesia cosmogonica, poesia genesica, genesis griego, poesia genesis
Parménides. Filósofo y poeta presocrático. Revista atmósfera. N° 3. Buenos Aires, diciembre 2007.

Parménides

Poema fenomenológico

 

I

A dar se decidieron los mortales nombre de formas de conocimiento a dos –que con una no basta que en esto se extraviaron los que pusieron una sola– opuestamente construidas las juzgaron y atribuyeron signos a las dos en cada cual diversos.

II

La una: Fuego es, etéreo de llama, ente benigno, sutil en grado sumo, por todo modo idéntico consigo; con la otra, por ninguno.

III

La otra, por el contrario, es, como tal, lo opuesto: Noche oscura, pesada y densa contextura.

IV

De su desarrollo ordenado te diré todas las apariciones; así de los mortales ningún conocimiento te pasará de largo.

V

Pues que todas las cosas Noche y Luz cual con nombre se apellidan, y ya que todo lo de todas ellas de ambas potencias se hace a la medida, todo, de vez, está de Luz colmado y no luciente Noche, que ninguna otra cosa entre ambas, Luz y Noche, se interpone.

VI

Orbes mas condensados están hechos de fuego menos puro; de Noche, los que están más encimados; mas a través de todos vuela su partija de fuego; y, en medio de todo, la Demonio que todo gobierna.

VII

Que en todas partes rige el principio de parto terrible, el principio de mezcla; a lo varón este principio mueve a mezclarse con lo hembra y de nuevo, en contrario sentido, lo hembra impele con lo varón a mezcla.

VIII

Lo primerísimo, de entre todos los dioses el primero, al Amor se formó.

IX

Y sabrás de la etérea natura como de todos los signos que llenan el éter; y cuántas obras ocultas y como surgieron de la faz pura de solar Lumbrera. De la naturaleza sabrás y de las obras de esta merodeadora, la Luna, de circular pupila. Conocerás el Cielo, el omnicircundante, y de donde nació y cual lo encadenó Necesidad rectora, a fin de que los astros guardara en sus linderos.

X

Y de qué modo Tierra, Sol, Luna, común Eter, galácteo Cielo, Olimpo supremo y de los astros la ardorosa mente moviéronse a engendrarse.

La luz ajena, nocturno y luminoso ambiente de la Tierra.

Siempre y de todas partes mirando está del Sol hacia losrayos.

XI

Pero tal como fuere en cada uno la mezcla dominante de las partes multiflexibles, tal es la mente que a los hombres adviene; que en cualquier hombre y en los hombres todos lo que de las partes naciere conoce; que es lo pleno pensamiento.

XII

Según, pues, la opinión estas cosas así fueron y así son; pero, inmediatamente, de lo que son partiendo y a madurez llegadas, tocará perecer a las presentes; empero a todas ellas, a cada una, nombre, como insignia impusieron los hombres.

Arriba