He aquí algunos apotegmas que pertenecen a Tales de Mileto.
De todas las cosas que existen, la primera es Dios porque es increado. Lo más hermoso es el cosmos, obra de Dios. Lo más grande es el espacio, pues contiene todas las cosas. Lo más rápido es la mente, porque viaja por todas partes. Lo más fuerte es la necesidad que todo lo domina. Lo más sabio es el tiempo que descubre todas las cosas. Sostenía que no había diferencia entre la vida y la muerte. “¿por qué, entonces, no mueres?”, dijo alguien: “Porque –contestó– no hay ninguna diferencia”. A la pregunta sobre cuál apareció primero, el día o la noche, respondió: “la noche es anterior por un día”, (...) A la pregunta sobre qué era lo más extraño que había visto, respondió: “un tirano de avanzada edad”.