Atmósfera

Revista de Poesía
N°4 - Buenos Aires
Junio 2009

Revista Mientras se corta el cesped, revista argentina de poesia, poesia de los a�os noventa, Buenos aires, poesia contemporanea, poesia argentina actual, poesia argentina siglo XXI, poesia de Buenos Aires, poesia latinoamericana contemporanea, argentine poetry, poetas argentinos, escritores argentinos, poesia actual argentina.
Mientras se corta el césped. Revista de poesía argentina de los a�os noventa. Selección de poemas. Digitalización de todos sus números. Revista Atmósfera N� 4. Buenos Aires, 2009.

Rescate emotivo

Mientras se corta el césped

A principios de la década de los 90 aparecen los poetas de la revista Mientras se corta el césped; casi sin notarlo, el convulsionado ambiente de la poesía de Buenos Aires y alrededores recibe un corte de intemperie y creatividad. En este rescate presentamos la versión digitalizada y completa de los cuatro números de la revista y una nota sobre la publicación escrita por uno de sus integrantes.

Tapa Número tres

La fábula a la inversa. Mientras se corta el césped se reúne los lunes 20 hs. en el bar de Urquiza 71 (entre Rivadavia e H. Irigoyen), se anunciaba en cada una de las contratapas de los cuatro números que se llegaron a publicar entre los años 1992 y 1993.

Esta simple invitación nos muestra, quizás, la primera de sus intenciones: la convocatoria abierta a sumarse a un grupo de inexpertos e irreverentes. En una sola oportunidad un joven entró al bar Urquiza, preguntando por la convocatoria de la revista; resultó ser César Bianchi, que sorprendió a la mesa con poemas concretos y colages hechos con marquillas de cigarrillos. Mientras en la mesa de al lado, un travesti se afeitaba con una Prestobarba desafilada y Manuel Alemian, como todos los lunes, comía su puré de papas, se empezó a conformar una idea que conjugaba una estética casera pero refinada, con cierto espíritu periférico. Si bien, ninguno de los cuatro números de la revista hace referencia a las fechas en que fueron publicadas cada uno de ellos, podemos decir que el proyecto se llevó a cabo entre los años 92 y 93. Años en que nadie podía imaginarse lo que nos esperaría a lo largo de esa década. Quizás, en eso se fundó nuestra inocencia, el desafío y la nostalgia que acompañó la posterior atomización y disgregación sufrida por todos sus integrantes a partir de mediados de los segundos noventa. Aprovechando las rendijas que dejaba el gobierno Municipal de Carlos Grosso, un grupo de personas se parapetó en el sótano de la Casa de la Juventud de 24 de Noviembre e Hipólito Irigoyen. Mientras se corta el césped era solo uno de los brazos, entre muchas otras propuestas que ofrecía la Casa. Claramente no era un proyecto individual, tampoco tenía ningún respaldo institucional, ni fue hija de un taller literario, nada de eso reunió a los hermanos Puchetta Machiavelli, actualmente extraviados, a Juan Ramón Ojuez, a Ernesto Arellano, a Gustavo Toranzo Calderón, a Pablo Aguirre, a Fernando González (Jirafa), a Carlitos Sibilla, a Santiago Paeng entre otros.

Desde luego la revista no tuvo ni director, ni editor, ni colaboradores, ni diseñadores. Aunque se intuía una dirección e incluso algunas noches parecía que todos sabíamos lo que queríamos hacer… caminar hacia las afueras y respirar cierto aire de frescura…. El trabajo se realizaba en grupo, se leían los poemas en voz alta, se los recortaba y se los pegaba en una hoja, junto a otros recortes. En cierto modo, se tomaba mucho más de lo que se opinaba. Hoy podemos afirmar que –sin proclamas ni manifiestos– nos proponíamos un proyecto colectivo de autogestión y autogobierno. La revista era totalmente gratuita. En cuanto a su distribución (una vez le di una Mientras se corta el césped a Víctor Redondo, que estaba tomando un café en el bar Varela Varelita), fue totalmente azarosa y desacertada. En ninguno de los números publicados figuró fecha alguna, ni un staff, ni un sumario, solo una pequeña editorial en la contratapa. Que por casualidad o no –justamente en el último de los números publicados– alguien aventuró: “Cada vez estamos más cerca del mutismo”; este fue el último acierto de la revista.

Guillermo Neo

Esto hay que festejarlo!!!